domingo, 19 de julio de 2015

Incierto

El vientre deja de parir.
Los juegos de los niños permutan
algarabía por denso silencio.
Las lluvias, sucias y eternas,
ya no hay modo, no cesan.
Reflejos de vitrinas
y brillos de marquesinas
cobrándose el costo acumulado
en las llagas de la Tierra.

Leído en la apertura del programa 241.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por comentar. Tu mensaje quedará en espera de moderación y será publicado en breve, a criterio del autor del blog. Saludos,