jueves, 23 de julio de 2020

Futuro

El temeroso no mira al futuro, no se atreve.
El vértigo de lo que vendrá lo ha cegado.
El pesimista lo observa solo para clamar por su oscuridad,
porque el futuro lo asfixia.
El melancólico lo pondrá en borroso espejo con el pasado,
solo como lamento.
El optimista velará por siempre su llegada.
El futuro lo llama, lo atrapa con sus colores,
que de tan brillantes parecen imaginarios.
El sabio sabe que está, que el futuro es aquello
en lo que este presente concluirá y lo respeta.
Aunque no le crea, a veces.
Pero el futuro se define solo a sí mismo.
Ilusión de pocos, vela que se despliega
y navega más velozmente
a medida que el pasado se agiganta a sus espaldas.
Y yo, llegando al final de estas líneas,
aquellas que fueron futuro alguna vez
y serán pasado cuando se lean.
Así de fugaz, es todo.

sábado, 27 de junio de 2020

Distintos tiempos, diferentes lugares

Se conocieron casualmente, de paseo ambos por el parque de la ciudad. Conversaron larga y animadamente esa tarde, se dijeron cosas, tejieron historias, rieron juntos.

Fue la última vez que coincidieron en espacio y tiempo.

Porque inexplicablemente cayó sobre ellos una especie de maldición, una condena a vagar por esta vida y por este mundo sin volver a encontrarse. Aunque lo desearan, a pesar de anhelarlo, por más que lo buscaran, no volverían a encontrarse. Jamás.

Cuando él llegaba a la ciudad Tal, ella ya había partido. Cuando ella arribaba al pueblo Cual, él ya no estaba porque había partido hacia Aquel. Y así en más, vez tras vez, año tras año.

Podría suponerse que en estos tiempos de hipercomunicación las cosas serían más sencillas. Porque claro, al inicio de la relación la correspondencia principalmente era el medio, su manera de saberse cerca -y no la telefonía de larga distancia, fuera de su alcance. Y con cierta dosis de razón sospechaban que la morosidad del Servicio de Correos tenía gran parte de la culpa de sus desencuentros. Cuando arribaba la correspondencia, ya era tarde. Él ya estaba en otro lugar, ella ya había partido de otro sitio.

Pero no. Ni el correo electrónico, ni los mensajes de texto, y ni siquiera la mensajería instantánea, todos ellos onmipresentes e impertinentes, nada podían contra aquel estigma del desencuentro: él y ella no llegaban jamás a coincidir en el mismo espacio y tiempo.

Aún hoy, si se les pregunta ellos afirman que lo lograrán, en algún lugar algún día lo conseguirán, aunque íntimamente guarden el inefable anhelo de que aquel encuentro no se de muy tarde, demasiado tarde.

Ellos desean estar frente a frente y sentir que se agita su respiración.

martes, 23 de junio de 2020

Caen las cenizas

(Escrito por Diego Lambertucci. ¡Gracias, Diego!)

Caen las cenizas levemente
que volvieron el cielo gris
mientras siento en la garganta y la nariz
olor a humo,
perfume a fuego,
aroma a saqueo,
fragancia a desidia
hedor a vagancia y complicidad política.
Las islas arden,
el río corre,
gira la rueda
de las estaciones
y todo pasa.

Ni bien se pueda
los cascos de fibra
surcarán el lecho
plagado de plaguicidas
y soda caustica
con que curamos
las semillas que comemos
y la pulpa de los árboles talados
para nuestros afiches
y la hoja de papel en la que escribo.

Nuestra presencia
proporcionalmente directa
a la ausencia del resto de los seres
al igual que el arco iris
sobre la superficie del agua.

Motores que mueven y matan,
como el fuego,
como nosotros.

¿Si estamos tan caliente por qué no explotamos?
Porque se nos hace tarde…



Leído en la apertura del programa 451

jueves, 11 de junio de 2020

Gente de bien

Me desagrada quién se ríe de todo tanto como quién no sabe reír.
Rechazo el sarcasmo tanto como amo la ironía.
Detesto los fanatismos tanto como admiro las pasiones.
Prefiero el murmullo antes que el grito, y adoro a quién puede estar en silencio.
Respeto a quién puede estar solo y lo disfruta, tanto como a quién ama la compañía.
Me gusta ver a quién disfruta su trabajo sin perder la vida trabajando.
Me divierte aquel que puede responder "nada" cuando le pregunto qué está haciendo.
Me gusta pensar que se puede ser gente de bien.

Leído en la apertura del programa 453

martes, 26 de mayo de 2020

El arte del titiritero

Alguien dijo por allí, que la magia del titiritero está en que no se vean los hilos.
El saber del arte tal vez contenga en sí el secreto de no saber y aun así, dejarlo ser.

lunes, 25 de mayo de 2020

Contando las horas

Nos cuentan las horas cuando nacemos.
Las cuentan los padres, la escuela, los tíos,
los abuelos, las navidades y los añonuevos.
Luego, nos cuentan las horas las novias,
los jefes, los amigos, las instituciones,
el Estado, los cajeros, el transporte,
las facturas y los sueldos.
Y entonces los hijos, su tiempo es el nuestro,
contando los cumple, las pelelas, los dientes,
los dolores, los médicos, las escuelas,
sus amigos, sus novios, sus maridos y sus partos. 
Y yo, que porfío ya entrado en años,
pretendo contar las propias sin saber,
las horas, en dónde quedaron.

Leído en la apertura del programa 449

Bendición para quien no

Ojalá te toque en suerte
enamorarte por primera vez mil veces,
o hasta el adiós siguiente.
Que se te de en fallar
y comenzar otra vez un millón
y una más de las veces.
Ojalá aquello que te toque en suerte
sea no saber y aun así ser feliz
toda la vida y un minuto más.

Leído en la apertura del programa 448

Comienzo de una (probable) historia de miedito

Fue en aquel lejano 2020.
Lo recuerdo perfectamente, porque ese fue el año de la pandemia.

domingo, 26 de abril de 2020

Amor en cuarentena

Por ti surcaría los mares para traerte todos los tesoros allende los mares.
Viajaría años luz a robar el brillo de las estrellas más lejanas e iluminar tus pasos.
Recorrería el mundo para recoger todas las riquezas y ponerlas a tus pies.
Lo que sea, con tal de rajar de casa.

sábado, 21 de marzo de 2020

Pandemia

"Lavarse las manos", añeja expresión que describe  -o más bien delata- a no quien no se hace cargo de lo que le corresponde.
Lo hizo Pilato, lo refrendó Lady Macbeth, lo perpetúan los cobardes.
-Ah, no, yo me lavo las manos.
Vana forma de rehuir de las responsabilidades, porque finalmente la historia se hace cargo.
Paradoja de estos tiempos, de cuando un bicho que no vemos nos paraliza, nos amenaza, nos obliga, hoy es de responsables lavarse las manos.
Lavárselas bien para evitar el contagio.
Literalmente, lavárselas. Bien lavadas.
En todo lo demás, seguí haciéndote cargo.

Leído en la apertura del programa 438

lunes, 9 de marzo de 2020

Virtus

Virtual. Virtud.
Es curioso, ambas tienen la misma raíz.
Virtus. Virtual.
Virtus. Virtud
'Virtus: que puede producir un efecto'.
La virtud, uno positivo.
Lo virtual, uno aparente, posible.
Puede. Podría. ¿Podrá?
Discutimos:
lo virtual
versus lo real,
¿Lo virtual es real?
Virtus, virtud, virtual.
Una virtus real,
puede, podría, ¿podrá?

Leído en la apertura del programa 439

jueves, 27 de febrero de 2020

Intuición

De todas las bestias,
el hombre.
Día y noche,
luz y penumbra,
sufre, soporta,
se angustia, es hombre.
Intuye, solo intuye,
que en este carnaval
duradero, una vida,
vestirá esa máscara
que se sujeta, frágil,
pero no a su orfandad
ni a sus deseos.
Solo a su rostro.
Y se pregunta
y no responde
porque niega, se niega,
y solo intuye,
porque es nada más
que un hombre.

Leído en la apertura del programa 440

sábado, 8 de febrero de 2020

Vez

Porque un día la ves
Esperando a la vida
Ella pasa, sencilla
Y va, así de radiante
Un día a la vez.

domingo, 26 de enero de 2020

Será

Mi aliento no se resigna
a la caída de las hojas.
Voy esperando a las estaciones,
que de seguro llegarán.
Mientras espero, deseo lo que vendrá,
Para que todo vuelva
sin pausa a ser, deseo.
Sin entregarme, deseo,
sin entregar.
Solo confiando, clamando,
sufriendo por la semilla que será.
Un cielo verde cargado de cielos,
será. Siempre será.

Leído en la apertura del programa 435