jueves, 23 de julio de 2020

Futuro

El temeroso no mira al futuro, no se atreve.
El vértigo de lo que vendrá lo ha cegado.
El pesimista lo observa solo para clamar por su oscuridad,
porque el futuro lo asfixia.
El melancólico lo pondrá en borroso espejo con el pasado,
solo como lamento.
El optimista velará por siempre su llegada.
El futuro lo llama, lo atrapa con sus colores,
que de tan brillantes parecen imaginarios.
El sabio sabe que está, que el futuro es aquello
en lo que este presente concluirá y lo respeta.
Aunque no le crea, a veces.
Pero el futuro se define solo a sí mismo.
Ilusión de pocos, vela que se despliega
y navega más velozmente
a medida que el pasado se agiganta a sus espaldas.
Y yo, llegando al final de estas líneas,
aquellas que fueron futuro alguna vez
y serán pasado cuando se lean.
Así de fugaz, es todo.