Rechazo el sarcasmo tanto como amo la ironía.
Detesto los fanatismos tanto como admiro las pasiones.
Prefiero el murmullo antes que el grito, y adoro a quién puede estar en silencio.
Respeto a quién puede estar solo y lo disfruta, tanto como a quién ama la compañía.
Me gusta ver a quién disfruta su trabajo sin perder la vida trabajando.
Me divierte aquel que puede responder "nada" cuando le pregunto qué está haciendo.
Me gusta pensar que se puede ser gente de bien.
Leído en las aperturas de los programas 453, 630 y 691














