miércoles, 4 de agosto de 2021

El recolector de sueños

(Escrito y leído por Alejandro Guarino
para la celebración de los 500 programas.
¡Gracias, Ale!)

Suelo despertar en las madrugadas y verlo con sus pupilas amarillas y su pequeña bolsa de colores, escrutándome de palmo a palmo. Cuando mis párpados intentan levantarse, él los baja con sus dedos suaves, alargados y yo vuelvo a sumergirme en el continente de Morfeo. 

Como el ratón de los dientes, él recoge mis sueños pero no deja nada a cambio debajo de la almohada.

Generalmente desecha los faltos de creatividad, arrojándolos al pozo profundo de la noche. Pero cuando algo lo conmueve, lo introduce en su saco para extraerlo cuando necesita para mitigar una pesadilla. O en el mejor de los casos, puede llegar a convertirlo en realidad.

lunes, 19 de julio de 2021

Soy todo un perro

No soy como los cachorros, que viven corriendo detrás de los ciclistas o ladrando por igual a las ruedas de los autos y al gato del vecino, renegando del collar o del pretal como si les fuera en eso la vida o haciendo sus cosas con desparpajo no importa quién esté.

No señor. Yo soy un adulto que sabe comportarse, que se detiene ante los semáforos y las personas, que tiene un momento y lugar para todo, que ladra amenazante para proteger a los que quiere.

Si, señor. Soy todo un perro, que se jacta de su libertad. Así me domesticaron.

Leído en la apertura del programa 502

domingo, 30 de mayo de 2021

Disquisiciones

 -Al final, ¿sabés qué pienso? -me dijo.

Mis conversaciones con el Loco Mario siempre comenzaban así. Como si sus diálogos no tuvieran lugar solo en su cabeza, me lanzaba la pregunta o la conclusión sin ponerme antes al tanto de aquello que estaba dialogando consigo mismo. 

-Cuando era joven -continuó-, mi cabeza era un infierno mientras mi cuerpo funcionaba a la perfección. Ahora que soy viejo...

-Vos no sos viejo -insinué-, tenés que...

-No me interrumpas -me dijo, abrupto-. Ahora que soy viejo, mi cabeza anda bien, se acomodó, pero mi cuerpo me pasa factura todo el tiempo. 

-Bueno -quise intervenir en su disquisición-, sucede que...

-Pará, ¿no entendés? -disparó casi con furia-. Lo que te quiero decir es que no sé si sé con cual quedarme, pero me inclino a pensar que, de no poder congeniar ambas cosas, cabeza bien lubricada y cuerpo cero km...

-Siempre sacando a relucir tu pasión por los fierros, vos...

-...no sabría qué elegir -me ignoró-, aunque al final la cabeza se arregla, viste.

Carraspeó, como para aclarar la voz y continuar, pero se llamó a silencio. No dijo ni una sola palabra más al respecto. Pero claro, es el Loco Mario. Seguramente sigue buscando una respuesta conversando consigo mismo. 

Después de todo, lo entiendo. Siempre creyó que aquellas eran sus conversaciones más inteligentes.

lunes, 17 de mayo de 2021

La casa se vacía

La casa se vacía,
de a poco pierde pasos,
pierde sonidos cotidianos,
o los troca por aroma de ausencia,
por dolor de extrañar,
por silencio de adioses
queridos pero no dichos.

Y más casas se vacían,
más silencio, más pesar.
Atropella la memoria,
avanza lenta, impune
transita un desengaño,
el de no vernos ya más.
Y no, no me perdonaría olvidar.

Leído en la apertura del programa 490

viernes, 2 de abril de 2021

Cartas en el chocolate

Vítores al déspota, mientras los pibes se morían de miedo.
Después se les reclamó morirse en serio
o ser matados por la indiferencia.
"Si quieren venir que vengan, total los mandamos a ellos,
nosotros nos quedamos en el balcón, calentitos, wisky en mano"
Y una plaza que trocó los apaleados días antes por estos obsecuentes de ahora.

Cierre. Tanda. Otro tema. ¡Vamos, Argentina, a perder un mundial!
Además de las islas, por cierto.

Recuerdos que se mezclan, así, enrevesados.
El dolor, el enfado, el tiempo no son generosos en el recuerdo.
Como el recuerdo de una vuelta en derrota y en olvido.
Y las joyas donadas a la codicia de unos milicos de oropel.
Y la ropa y alimentos que nunca llegaron a destino.  
Y el chocolate con un mensaje de amor adentro, vendido en un quiosco de Rada Tilly.

Resulta que el "manto de neblina" estaba en los ojos de unos,
mientras otros muchos eran lanzados al olvido desde la escotilla de un avión.

sábado, 6 de marzo de 2021

Que lo has logrado

Pandemia, cuarentena, encierro, ansiedad. 
Resistencia. 

Virus, dolor, muerte, enfermedad. 
Resiliencia. 

Como ese pastito verde que sale por entre el cemento, 
o la flor que crece en el basural 
o la raíz que rompe la vereda que le imponen, 
así el arte, el amor, la vida se abren paso. 

Yo reescribí algunos refranes en esta pandemia: 

Dime quién te llora y te diré si has amado. 
Dime si renaces cada día y te diré que lo has logrado.

Leído en la apertura de programa 479

sábado, 6 de febrero de 2021

Etapas

Podría decirse que la vida, 
la vida de uno, digo, 
se divide en dos etapas: 
La primera, cuando suceden 
más nacimientos que muertes. 
La segunda sería aquella 
en la que nos acontecen más muertes. 
La suerte me favoreció
con mucho de lo suyo en la primera.
Esta, la segunda, me encerró en su loop 
de partidas sin solución de continuidad.
Trato de convencerme,
(siempre uno lo ha escuchado),
es la vida, a todos nos etcétera. 
Insisto, no me cuaja y me niego,
pero así son las cosas. 
Entonces, decido sumar
y las matemáticas me cierran: 
la primera más la segunda 
es igual a un renacer
en cada arribo
y en cada recuerdo.