miércoles, 18 de marzo de 2026
Dinosaurios vivos
sábado, 7 de marzo de 2026
Juan, el boludo
Un boludo, Juan.
Pero aquella vez que se cruzó por casualidad con uno de la barra del club, el Cebolla, bien que arrugó. Bajó la vista y siguió de largo.
Ese era Juan. El galán de pizzería que durante el día andaba con sus pantalones gastados y una remera que pedía pase a retiro, los sábados a la noche sin embargo se empilchaba como para ir al boliche top de la Zona Norte y terminaba planchando en la pista de la Sociedad de Fomento. Eso sí, no se sacaba ni por casualidad su tapado de gamuza blanco con cuello de piel, largo hasta los tobillos. Solo él, Juan el boludo, podía vertirse así. Pero eran los '70 y casi todo estaba permitido, tanto como lo estaban las camisas de corte al ombligo o los jeans de piel de durazno.
Juan era un par de años mayor y pretendía hacerlo notar siempre, aunque a nosotros el detalle no nos hacía diferencia. Era Juan, el que jugaba al fulbito en la cuadra con nosotros, y solo eso. Uno más.
Al tiempo nos mudamos de barrio con mi familia y no supe más de aquellos amigos, incluído Juan, el de tapado largo y humor corto. Seguramente, suponía yo, con los años conoció alguna minita en aquellos bailes y abandonó entre sus piernas aquel mal humor antológico, hasta que la embarazó. Tal vez ese fue el primer nocaut de los que la vida le propinaría para demostrarle, como suele hacerlo, que al final no era el piola que creyó ser en aquellos años de adolescencia, fulbito y bailes de barrio. Y se me ocurre que entonces empezó a fajarla a la minita, se quedó sin laburo, el pibe le hinchaba las pelotas y terminó tirándose abajo de un tren o durmiendo abajo del puente ferroviario que atraviesa el barrio.
Esta mañana, las vueltas de la vida, tomando mi cortado de siempre en el bar de la esquina me encuentro con una nota en el diario sobre Juan, el boludo. El artículo detallaba la vida y la carrera del notable investigador que había descubierto no sé que molécula que usada en tal medicamento curaba esto y aquello. Mientras tanto, disfrutaba de una vida tranquila junto a su esposa, hijos y nietos, retirado ya de la actividad como docente de una universidad europea.
Entre aturdido y emocionado, cerré el diario, pagué el cortado y salí a continuar con mi monótona y solitaria vida. Quién lo hubiera dicho, al final el boludo era yo.
sábado, 21 de febrero de 2026
Por dentro
mis sensaciones.
Aire luz voces el rocío,
todo me provoca y más,
más me someto a ellas.
Fajo hoz racimo gavilla,
puñado de sentires
a flor de piel.
¡Cómo quisiera desnudarme de ellos!
Pero, ¿qué sería de mi entonces?
Guardo resto para la eternidad.
Mientras tanto me desvivo
por vivir ya vivo
sin dejar que mi garganta
clame por silencio.
Mi vida es estruendo puro
pero por dentro.
miércoles, 28 de enero de 2026
Solo míos
de eso se trate la memoria.
Perder algunos lugares, objetos, promesas
por viajar, por renunciar, por vivir,
por dejarlos atrás para ganar otras vidas.
¿Podría haber amontonado
en aquellos rincones polvorientos
memorias, objetos y miradas,
de añorados tiempos idos?
¿Tendría hoy recuerdos para hermanar
con cosas desperdigadas por ahí,
Seguramente. Pero son elecciones.
No lamento tanto haber perdido
aquella memorabilia acumulada
porque puedo dar por ganada más vida,
la que guardo aquí y cargo
con gusto en mi mochila.
Un hombre puede guardar
objetos propios y ajenos,
pero nada hay para mí
como aquellos que viajan conmigo,
porque somos ellos y yo.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Celosía
Ama esos momentos, por la coincidencia de aquel rayo, su silla mecedora y su libro preferido. Imagina, sin una sombra de duda, que son eternos.
Leído en la apertura del programa 694
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Ninguna estrella pidió estallar
No te apresures entonces, a emitir juicio sobre mi hoy sin saber en que rincón de mi universo se forjó esta luz.
De las estrellas que estallaron ninguna pidió tal cosa, pero aún así no guardan rencores y siguen brillando a nuestros ojos hoy. Yo pues, también seguiré brillando, hasta que en algún lugar el tiempo y su sazón me apaguen.
Tal el destino del universo todo.
viernes, 19 de diciembre de 2025
Esta vez tuve suerte
-Bueno, no es que yo estuviera apurado por venir. Pero aquí estoy, listo para entregarme en tus brazos...
-Andá, no me engañás, vos tenés siempre una intención en la manga, como un mago berreta al que no le quedan más trucos porque el público ya le adivinó todos.
-Mirá que sos jodida, ¿eh? Solo quería un poco de paz, dormir un rato y dejar que mi cabeza descanse. Después iba a arrancar de nuevo, pero te escuché llamar y vine.
-¿Y cómo sabés que te llamaba a vos? ¿Quién sos? Te creés realeza y sos la Princesa de Margy. No te confundas, puraespuma, ese jabón termina siempre adentro de un cajón. ¡Uy, me salió en versito!
-Ja, qué graciosa. En fin, con semejante recibimiento solo me queda retirarme con lo que me queda de dignidad, -dije, disimulando el enojo.
Estalló en una carcajada, tal vez porque pensó que la dignidad y yo no hacemos buena pareja, tal vez por su propio chiste del jabón, tal vez solo por pura maldad. Pero la muy infame no paraba de reir, podía escucharla aun a la distancia mientras volvía.
Parece que esta vez tuve suerte, pude despertar. Malditas pastillas.
miércoles, 3 de diciembre de 2025
El tiempo dirá
Entre los pliegues de mi piel
Y en los puntos y las comas
de mis relatos.
El tiempo abre mis interrogaciones
Y cierra mis exclamaciones.
Mientras me apunta con un dedo acusador.
Los granos de la arena de mi reloj
Son del tamaño de ladrillos
Que mientras caen, construyen
Y yo ya soy una ciudad amurallada.
He plantado árboles y plantas perfumadas
En su irregular trazado de caprichos.
Para imaginar que sus límites se expanden.
Alguien me dice 'tiempo al tiempo',
Pero ya sumo tantos tiempos
Que me empieza a faltar espacio.
Tendré que conformarme con colocar
Bien sujetos sus contentos,
Si es que tales cosas existieran.
martes, 11 de noviembre de 2025
Que anida y dormita
Con los hilos de cada uno de mis sentidos
Se viste en mí boca para finalmente
Desnudarse, no sin resistencia, en tus oidos
Entretanto ellas, las palabras, se palpan,
Se acarician gimiendo una respuesta
Y luego danzan, se abrazan, saltan y claman
Recrean en el aire aquella pregunta primigenia
Quién sabe, será que tal vez conocen el secreto
Que anida y dormita en una plegaria
Leído en la apertura del programa 686
domingo, 5 de octubre de 2025
Siglos
se revela la sombra de siglos ciegos.
El tiempo se derrite como un reloj
en un cuadro de Dalí,
y la silueta plástica del pasado
intenta esconderse, pero es en vano.
No espero nada de su parte,
solo me importan las pinceladas
que el hoy practica en este lienzo
en el que se va retratando mi vida.
martes, 26 de agosto de 2025
Luz
Las ventanas dejan pasar el Sol, veo,
y yo debería salir de las sombras y deleitarme con él.
Es lo que siento, es lo que quiero,
y allá voy, a encontrarme con un haz de mí.
¿O acaso no dicen los que dicen saber,
que todos somos un cachito de Universo?
Neutrinos y amores de primavera y energías varias
nos llegan y hacen, dicen, parte del Cosmos.
Así que, no me quedan excusas:
vengo de la luz y hacia ella, gustoso, voy.
miércoles, 13 de agosto de 2025
Corre el río, corre la voz
igual de veloz corre el viento,
como corre el tiempo
Corre el niño y vuela el barrilete
viernes, 1 de agosto de 2025
Subibaja
martes, 24 de junio de 2025
Miradas somnolientas que atraviesan brumas
Pienso, siento, debo, creo, anhelo, nada me conforma y solo espero. ¿Me permitirá esa mirada avivar mi sueño eterno?
Cuento hasta diez, cien, mil, esperando que se espante frente a mi apatía. Pero no, seguramente alguna absurda esperanza le obliga a seguir intentando ahondar en mi ser, no sea que una pesadilla me aterre y me distraiga.
Así suelen ser las miradas somnolientas que atraviesan brumas.
Leído en la apertura del programa 667

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