Que para trastocar el sigilo de la muerte
Se lleva consigo todas las metáforas
Invirtiendo así nuestros papeles.
El viento ya no atropella, la casa sigue en pie,
Mientras la lluvia apacigua mis arterias.
Si manso dejo al Sol velar por mi,
Podré mirar absorto como mueren las sombras.
El vértigo no es lo mío, lo sabes
Y también, aunque fugaz, la fatiga me toma.
Soy un náufrago en un mar muy amplio
De inconsistencias levemente contenidas.
Leído en el programa 708