miércoles, 16 de septiembre de 2026

En blanco

Tontamente apurado y distraído me encuentro súbitamente atrapado entre las redes de sueños que me abruman. 

Ojo que no suelen ser pesadillas, no son tan graves o tremebundas, son sólo sueños que me abruman, como dije, y me convenzo. 

Los hay tales que no quisiera despertar y luego están aquellos de los que asustan de tan vívidos y posibles. Dicen que es el subconsciente o algo así, alumbrando aquellos espacios que la mente niega despierta. 

Cómo deseo que aquello fuera diferente. ¿Para qué sufrir en la vigilia por aquello que sólo sucede en la mente durante lo que debiera ser un dormir reparador en la noche? 

Un ser moriría sin dormir y casi seguro que habría la posibilidad también de que muera en un sueño. 

Difícil transitar por tanta desgracia agazapada y lista para el salto mortal. Juro que colgaría mis sesos de una soga, como dice la canción de adolescencia, y que allí el aire fresco me deje despertar con la mente, digamos, en blanco.

Leído en la apertura del programa 720