viernes, 20 de diciembre de 2013

Laberinto

Es un laberinto sin entrada ni salida.
Creo recordar que entré en él durante un sueño.
O tal vez me equivoque y en realidad he nacido allí.
La cuestión es que no he hecho más que caminar entre recodos y sendas desde que recuerdo.
Y aunque Marechal sabía de laberintos, no pude usar aún su estrategia de escape porque no doy con el arriba.
Tampoco con el abajo.
Así que no tendré cielo pero tampoco infierno.
Sólo un laberinto.

Leído en las aperturas de los programas 160 y 274

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por comentar. Tu mensaje quedará en espera de moderación y será publicado en breve, a criterio del autor del blog. Saludos,